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domingo, 5 de julio de 2026

Soneto: Momentos


Llegó la edad, el sueño y la inocencia ,
con un palpitar rudo, bravo y fuerte; 
quizá por darle ritmo a la impaciencia 
no conseguí ni en sueños retenerte.
.
Aún andan los momentos con su esencia
por ese breve espacio de la suerte
sin duda con los pasos de la ausencia 
que obligan a mirarte y a no verte.
.
Fluye el tiempo inmortal, y, en el recuerdo, 
siguen vivos los roces emotivos
en el claustro de ayeres primitivos.
.
No me importa decir que a veces muerdo
algún trozo gustoso y añorado 
de ese amor, tuyo, mío y del pasado.
.
Ramón Bonachí.

Soneto a una pintura: Entre lo pomposo y lo sencillo


Soneto a una pintura 
.
Entre lo pomposo y lo sencillo.
.
Con el silencio haciéndoles pasillo
una imagen parece ser festiva 
la paz puede ser cierta y atractiva 
si respeta las normas del anillo.
.
Mas entre lo pomposo y lo sencillo
hay algo que me inquieta y me derriba
veo una seriedad poco atractiva
y hueca como el golpe de un martillo 
.
Un perro que parece ser un gato 
adorna los vacios de un momento 
mezcla de ceremonia y alegato.
.
Y en medio de un posible aburrimiento  
hay un no nato oculto en el retrato
con ganas de  salir de su aposento.
.
Óleo : JAN VAN EYCK (El matrimonio)
Poema: RAMÓN BONACHÍ.

Serventesios y pareados: Quema, quema y quema


Bajo un ritmo del todo improvisado

desnuda y sin pudor, se alza la llama,

con la lengua de rojo anaranjado

nuca sé lo que piensa o lo que trama.

.

El amor crece, crece y se agiganta

cual llama que brilla y se levanta

y quema, quema y quema locamente

¡oh!, quema, si se nutre del presente

.

Se retuerce gastando la energía

de un fuego que nació en una hoguera,

arde y arde con suma maestría

pues sabe que su vida es pasajera.

.

El amor va quemando todo aliento

cual llama que disfruta del momento

y quema, quema y quema en el combate

si, quema, quema y quema mientras late

 

Y danza con la típica soltura

intentando alejar  la oscuridad,

mas vigila a  tan cálida figura

que baila sin control ni lealtad.

.

El amor es un día inesperado

cual llama que calienta a nuestro lado

y quema, quema y quema locamente

¡oh!, quema, si se nutre del presente

mas la ceniza cual esencia vana

puede apagar el fuego de mañana.

.

Ramón Bonachí.

Soneto: Préstame

 


Préstame
.
Préstame tus oídos, que quisiera
dejar en ellos todos mis secretos,
van llenos de susurros indiscretos,
y el aliento candente de su hoguera.
.
Y préstame tu boca lisonjera
que mi labios no quieren estar quietos;
anhelos lujuriosos, mal sujetos,
llegan cual torbellinos desde fuera.
.
El tiempo suma o resta de igual modo
aunque despierten todos los sentidos
y la pasión en sí lo engulla todo.
.
Mientras llegue mi voz a tus oídos,
préstame algún rincón, algún recodo
donde puedan morirse mis gemidos.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

Serventesios: Todo vuelve al corazón

 



.

Abro los ojos y recorro en vida

los cálidos momentos recibidos,

mantengo de manera indefinida

los ecos de un amor, los más queridos.

.

Nació y creció de modo extraordinario

en brazos del cariño y de la entrega;

beso a beso formó su abecedario,

golpe a golpe su fe se volvió ciega.

.

Dejé la puerta abierta alguna vez

sin  pensar que detrás alguien sufría;

la luna , no soltó ningún reproche

incluso cuando despertaba el día.

.

Tantas cosas pasaron, ¡tantas cosas!

que apenas queda espacio suficiente

para un presente con perfume a rosas,

para un futuro casi inexistente.

.

Una pena infinita me traspasa,

me despierta un profundo sentimiento

no, no puedo saber que me pasa,

sin tu amor, solo soy polvo en el viento.

.

Ramón Bonachí.


miércoles, 24 de junio de 2026

Romance: Un caballo llamado muerte

Desde tiempos que no recuerdo,
trota en mis bienes un caballo,
y noto cómo corre libre
con la salud que me ha quitado.
Con ese trotar incansable
y de color celeste y blanco ,
siempre me ofrezco de jinete
y termino siendo el lacallo
que sube las frías montañas
y corre con gastados cascos.
Pierdo cuando relincha, el norte,
y me dejo llevar, borracho
por el aroma del veneno
que me persigue mientras pago.
De nada me sirven los ojos
pues no puedo llevar el paso
Desde tiempos ensombrecidos
trota en mis bienes un extraño
un caballo, donde las riendas,
las lleva jubiloso el diablo.

Desde tiempos que no recuerdo,
trota en mis bienes un caballo,
y noto cómo corre libre
con la salud que me ha quitado.


 

Soneto a una pintura: La partida


Soneto a una pintura
.
La partida
.
Está en juego el farol vivo y presente,
uno más en las manos del engaño,
con la fría mirada inteligente
defendiendo los ojos del extraño.
.
Poco a poco el silencio se impacienta,
pues no baila con nadie, de momento,
y es que toda jugada se alimenta
de un certero y preciso movimiento.
.
Hasta qué, frente a frente la disputa,
se decanta del lado por lo visto
de la suerte más brava o absoluta,
o quizá de las manos del más listo.
.
Las cartas siempre están en su lugar
en la baza y con ganas de jugar.
.
Óleo: PAUL CÉZANNE
Poema: Ramón Bonachí.