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domingo, 21 de mayo de 2023

Soneto: Envidia

 


Envidia
.

Esa artista que ensaya una sonrisa
de oreja a oreja y mira con esmero
no es más que un culo veo culo quiero
que se esconde detrás de la camisa.
.
Si tiene que pisar…, no duda y pisa
con tal de conseguir fama o dinero;
tiene la cara dura cual acero
y los ojos de falsa Mona Lisa.
.
Sufre de anhelo quien se abraza a ella
pues tiene celos hasta de su sombra;
el ansia viva arrasa y atropella.
.
Por más que la condenen, no se asombra,
y aunque todos sus pasos dejen huella,
el pecado es pecado y no se nombra.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

Liras : Benditos y malditos momentos

 

Benditos y malditos momentos
.

Benditas las pasiones
que no se rajan cuando pintan bastos;
las buenas intenciones
metidas en atascos,
y expertas en tormentas y chubascos.
.
Benditos esos besos
que aparecen pasada la marea;
los que llegan ilesos
cuando frío golpea
y la ilusión apenas parpadea.
.
Bendita la mirada
que intenta que el fulgor nunca se pierda;
la cara ilusionada
aunque la pena muerda
y deje solo ceros a la izquierda.
.

Malditos los colores
que de espaldas son todos diferentes,
los tratos con dolores,
los gritos consecuentes ,
en bocas maltratadas e inocentes.
.
Maldito el desamor
que se posa en el iris del más ciego,
maldito el mal olor
del me voy... hasta luego,
que a veces quema tanto como el fuego.
.
Y malditos los ojos
de quien regala un beso que no empaña,
las púas y rastrojos
del amor cuando daña.
Maldita el alma suya cuando engaña.
.

Fotografía y poema: Ramón Bonachi.

Soneto: Procesión

 


La procesión
.
Con devotos doblando las esquinas
y abril sin musitar ningún reproche,
desfilan lentamente por la noche
los pecados de ayer con sus doctrinas.
.
Las saetas, angustias cristalinas,
gritan en su agonía, con derroche;
la sangre sigue siendo el rojo broche
que dejaron las manos asesinas.
.
La procesión enciende velas largas,
cuya cuna de luz son las estrellas
en medio de un sosiego atronador.
.
Y se endulzan las lagrimas amargas,
esperando que Cristo beba de ellas
y calme, mientras bebe, su dolor.
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Fotografía y poema : Ramón Bonachí.

Soneto : Martirio

 


Martirio
.
Desiguales miradas al acecho
me parece que sufres, cuerpo herido;
la pasión, día y noche, te ha seguido
y el dolor ruge o calla satisfecho.
.
El camino al calvario, en su repecho,
agudiza el abrupto recorrido;
irrisorio, el cariño recibido
y grandiosos, los clavos en tu lecho.
.
A pesar de la sangre derramada,
el recuerdo en abril , llegado el día,
hablará para bien o mal del hombre.
.
El sufrido martirio y voz cortada
del Señor, soportando la agonía,
seguirá recordándonos su nombre.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

Soneto: Emigrante

 


Emigrante
.

Mirando el horizonte, en primavera,
te fuiste a por un trozo de futuro,
un pedazo de tiempo más seguro
y lejos de tu efímera frontera.
.
Con el cabello al viento, alma extranjera,
llenaste la mochila de aire puro ,
dejando tu silencio prematuro
al lado de una pena sangonera.
.
Las ansias, el deseo pasional
y aquello que quedara el tintero
por escribir, son el quizá reinante.
.
Y crece ese chantaje emocional
si el recuerdo de aquel adiós primero
te ruega que regreses… emigrante.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

soneto: Día de amor y rosas

 




Día de amor y rosas (Sant Jordi)

.
Inerte está el dragón , arrodillado
y yerto por el héroe y su osadía.
Ausente ya el tirano, la armonía
parece ser que llega con agrado.
.
El filo de una espada, frío, helado,
a manos de una heroica valentía,
ha roto con la absurda cacería
de damas, como pago acostumbrado.
.
Después de la batalla, cualquier cosa
da fe, si todo bien, arraiga el mal,
o entierra bien la parte desdeñosa.
.
La sangre derramada del rival
da vida a la leyenda de una rosa
cargada de valor sentimental.
.
Fotografía y poema ; Ramón Bonachí.

Octavas reales : Olvidar no es fácil

 



Olvidar no es fácil
.

El peso de la pena me ha vencido
y un halo de tristeza me descubre;
aumenta el sufrimiento, y el olvido,
más frio que una lapida me cubre.
Sufrido corazón, cada latido
que sueltas de añoranza es insalubre;
perdida la esperanza bullidora
queda solo un adiós que me devora.
.
Y así con el silencio ciego y mudo
rozando las paredes de mi pecho,
desgranó la impotencia, la sacudo,
y aparto las astillas que cosecho,
no importa la manera, las eludo,
mas algunas se clavan sin piedad
si pronuncio tu nombre en soledad.
.
Un pozo de siliente escalofrío
me congela la sangre poco a poco,
dónde esta la ilusión “corazón mío”
dónde esta la alegría, dónde el foco
que sigue vivo en un lugar sombrío,
lleno de polvareda y medio loco.
Olvidar no es tan fácil si se nota
el amargo sabor de la derrota.
.
Fotografía y poema : Ramón Bonachí.