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viernes, 3 de mayo de 2024

Soneto: Pasión ilusoria

 


Pasión ilusoria (Soneto Alejandrino)
.
Todos los versos míos, antaño los quería,
más al mirar y veros perdieron todo acento,
un nido de pasiones tomaron pronto aliento
y quedaron los versos, solos, sin compañía.
.
Una intensa lujuria que apenas si entendía
se apoderó de todo, todo mi pensamiento,
encontré en vuestros senos un plácido aposento
mientras os desnudaban los ojos “vida mía”.
.
¿Quién obligo a que fueran mis ansias, un engaño,
y el placer y el deseo, momentos sin euforia,
muriéndose a la sombra de una noche soñada?
.
Que volátil de forma, de peso y de tamaño
ese anhelo impregnado de pasión ilusoria,
ese anhelo soñado que no llegó a ser nada .
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Fotografía y poema : Ramón Bonachí.

Soneto: Doliente está el legado


Doliente está el legado
.

Doliente es el legado de la pena,
en medio de dos polos muy adversos;
en el más triste apunte de mis versos,
la tinta se llenó de cal y arena.

Al no olvidarte, todo me enajena;
esos recuerdos de momentos tersos
divagan por oscuros universos
sin saber la razón que les condena.
.
Herencias de un amor que se ha perdido
entre el ayer y el hoy más impasible
de un mundo al parecer incomprendido.
.
Dejando aparte el punto más sensible,
se queda solamente lo vivido
como herencia, quizás, inamovible.
.
Fotografía y poema : Ramón Bonachi.

Romance Escondido tras la bruma



Escondido tras la bruma
.
Como puedo yo alcanzarte
si estas en la zona oscura
que hay entre las frías sabanas
de una noche como muchas.
Tu que estás en ese lado
donde yo no estuve nunca,
déjame al menos quererte
sin decir palabra alguna.
¡Oh!, prohibido pensamiento,
de una impotencia profunda;
el que noto a todas horas
y que crece, siente y muda.
¡Oh!, labios desconocidos
que se clavan como agujas
en mi cara, en mis pupilas,
en el torso y en la nuca.
¡Oh!, que amargo es el sabor
si del amigo es la fruta
mirar para no pecar
escondido tras la bruma.
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Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

Soneto Dodecasílabo : Desde mi balcón






Desde mi balcón ( dodecasílabo)
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El ir a asomarse (sin venir a cuento)
al viejo balcón de enmiendas y agravios,
me trae el recuerdo de ásperos resabios
y el eco que tuvo todo ese momento.
.
Desde este balcón tan amigo, intento
aclarar ayeres con mis mudos labios,
unas veces tontos, otras veces sabios,
y todos testigos del propio momento.
.
Metido en amores, bien o mal estuve,
mas se derritieron cual si fueran nieve,
dejando sus huellas al secarse el agua.
.
Mis ojos se visten con lo que retuve,
se llenan de soles, justo cuando llueve,
y meten las dudas dentro de su fragua.
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Fotografía y poema Ramón Bonachí.
 

Soneto: Hoy quiero hablar de ella

 


Hoy quiero hablar de ella
.
Grata palabra , cálida y serena;
ilusión placentera, por derecho,
rayo de luz que alcanza siempre el techo
por muy alta que pueda estar la pena.
.
Apoyo que acompaña y que serena
cuando el dolor se siente insatisfecho,
aliento que le da calor al pecho
si la desilusión entra en escena.
.
Mi humilde voz, hablar de ella procura,
testigo de mi mal y mi ventura
y complice, en honor a la verdad.
.
Desde mi corta edad, mi edad primera,
tengo claro y aprecio en gran manera
el peso y el valor de la amistad.
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Fotografía y poema Ramón Bonachi.

Nomarelos : Apasionado

 


Apasionado
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Apasionado fuego el que sentimos
y que tan cerca nuestro descubrimos,
la experiencia empezaba desde cero
con un amor fugaz, simple y sincero;
quemándose a lo loco la impaciencia
fue dejando retales de su esencia.
El cariño es ahora quien nos mece
en la cuna de un fuego que decrece.
Y así vivimos
sin desespero,
en la zona más dulce del té quiero,
con la paciencia
que se merece,
todo nuestro presente se embellece.
.
Mañana con el tiempo muy cansado
y el aliento con ascuas ya rojizas,
seremos ese fuego que ha dejado
solo, para el recuerdo, sus cenizas.
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Estrofa Nomarelos con Serventesio final
Nota: Nomarelos, 11A11A 11B11B 11C11C 11D11D
5a 5b11B. 5c5d11D.

soneto: Meditando frente a una escultura



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Meditando frente a una escultura
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Esa quietud solemne en su morada.
Esa quietud, sin miedo e indiferente,
es de un pasado vivo en el presente,
de un mundo que mantiene su trazada.
.
Allí esta, con la boca bien cerrada
y con el peso amargo de su muerte;
temeroso a sus pies, también inerte,
el tema que la obliga a estar callada.
.
A saber cuanto sol ha consumido
desde que el mármol fue la Asignatura,
en el ronco gritar de lo que ha sido.
.
El tiempo es oro mientras este dura. 
"Mejor perder que nunca haber tenido",
le digo a la quietud de la escultura.
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Fotografía y poema : Ramón Bonachí.