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lunes, 12 de enero de 2026

Micro relato: Pequeño Ruiseñor


A un pequeño Ruiseñor
.
Abocada a su desdicha y sin saber cómo salir de ella, se mira al espejo y murmura, “cuesta tanto seguir, tanto cuesta continuar”
Ni padres ni familia están cerca para acudir, el calor de hogar está tan lejos que solo entra el frío para hurgar en su corazón.
Se abre un día nuevo , más difícil que el de ayer, los ojos lloran
y luego se suelen esconder.
Fuera de casa está lloviendo, dentro, la desesperación susurra, la envuelve con la humedad que deja la lluvia , bailando con ella una triste canción.
“Un días más toca luchar, para alejar soledad que baila con todo mi presente”.
Con el café, se acaba el desayuno, para comer, habrá que improvisar, y para cenar, otra vez otra vez la misma canción
“Una noche más toca luchar, para alejar soledad que baila con todo mi pasado”.
Mas un pequeño Ruiseñor cierto día, se acercó un día a su ventana y dijo “ está lloviendo, pero veo que aún llueve más en tu corazón, ¿me dejas pasar?”; por un momento se olvido de sus penas y le dijo:
“Pasa mi casa es tuya pero no tengo nada para darte a no ser mi tristeza”.
Con ojos de sorpresa vio como entraba en casa y sacaba algo que llevaba bajo sus mojadas alas.
Le dejó pan, para seguir comiendo, le dejó agua para seguir bebiendo, y, para la tristeza
le cantó con dulzura:
“Un días más toca luchar para alejar la soledad que baila con todo tu pasado”.
“Yo no puedo pagarte pequeño Ruiseñor” repetía y repetía sin dejar de llorar; “tú no me debes nada, lo hago para que deje de llover dentro de ti , así son los deseos del alma; luego con una caricia y con un tierno beso se fue del mismo modo que llegó a ella.
Hoy, pasados los días de tristeza y lluvia, aún recuerda a su ángel salvador, un ángel que llegó para ayudarla, vestida de Ruiseñor.
No sabe cómo llegó a su vida ni a donde fue después, nunca pudo agradecerle aquelmomento de felicidad inolvidable, pero sabe que hay un ángel cerca cuando escucha de nuevo cantar a un ruiseñor:
“Nada me sobra, pero lo mío es tuyo, ojalá lo que hice yo hoy lo puedas hacer tú para que deje de llover dentro de otro corazón triste .
Cuida y trata bien a quien le haga falta, dale amor a quien lo necesite,
canta como yo y no olvides nunca que:
Un días más, toca luchar para que la soledad no vuelva a bailar nunca mas en ti.
.
Mi cuento de cada año por navidad, un cuento real, con final tan real como lo que cuento.

Ramón Bonachí.
 

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