Seguidores

Vistas de página en total

martes, 11 de agosto de 2026

Soneto tridecasílabo : Tristeza



Tristeza
(soneto tridecasílabo)

.
La tristeza es enorme y muy grande el repecho
de quien sufre y padece un enorme revés,
al perder la sonrisa y notar en su pecho
una pena que muerde y que araña después;
.
sin faltar los sonoros suspiros del lecho
cual coronas de espinas puestas a los pies.
Va pegado al silencio venial y maltrecho,
solo la escasa sombra que deja el ciprés.
.
Un instante molesto se cuela y tortura
la simbólica paz que agoniza y espera
soportando en su vientre una férrea amargura.
.
La tristeza es un áspid de zafia figura;
ojalá con la pena que arrastra se muera
y la entierren sonrisas de bella factura.
.
Ramón Bonachí.

Romance heroico: Sombras del ayer


Sombras del ayer (Romance Heroico)
.
Allí bajo la sombra de una encina
y cerca del camino del olvido,
se ven cada mañana (que es posible)
la rosa y su sombrero peregrino.
La rosa por los años deshojada
carece por completo de su brillo,
y un pálido galán de paja seca
que fue suyo, comenta ya marchito,
–Preciosa ¿dónde vas?, coge mi brazo
me niego a que te vayas cual suspiro
mas ella sumergida en la locura
lo mira con un tono inexpresivo.
– Intenta recordar solo un momento,
inténtalo mi amor te lo suplico,
recuérdame preciado corazón,
devuélveme un segundo de cariño.
Anclados por el tiempo, casi eunucos,
no somos la mitad de lo que fuimos,
mas sigo siendo el tipo tan odioso
que quiere solamente estar contigo.--
Mañana volverán de nuevo a verse
la rosa y un sombrero envejecido,
y seguirá este  dándole su sombra
a poco que la encuentre en el camino.
y así bajo la encina por costumbre
y cerca de un camino quebradizo,
se ven nuestros perdidos personajes
buscando su pasado en un asilo.
.
Fotografía, poema y canción : Ramón Bonachí.

 

Soneto: Mis lábios son tuyos


Mis labios ya son tuyos

Dame el dorado mar de tu cabello
que me quiero beber todo su brillo,
y luego recorrer cual lazarillo
los sensuales rincones de tu cuello.
.
Mis labios ya son tuyos, y por ello…
pedirles que regresen no es sencillo
hasta el sol que nos ve tras el visillo
se nutre de cualquier instante bello.
.
A lomos de esta tórrida pasión
quiero probar tus mieles en el acto,
descuidar si es preciso la razón.
.
Que mis besos disfruten del contacto
de tu piel, y al entrar en erupción,
los gemidos estallen con el tacto.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.
 

Décimas: Las garras de la ausencia


.

Las garras de la ausencia (Décimas)
.
Él se fue un maldito día
siguiendo a su buena estrella,
mas tarde perdí con ella,
sus pasos , su compañía.
Que raro seguir sin guía,
que sufrido es este andar
que me pretende llevar
donde solo hay añoranza,
donde la memoria danza
con los presos del lugar.
.
Y vivo. vivo con ellos
y con el recuerdo cerca,
siempre con los atropellos
de una memoria muy terca.
El ayer viene y se acerca
con su rol a cada instante,
Está detrás y delante
de una gélida presencia
con las garras de la ausencia
arañando a cada instante.
.
Hay un silencio que pesa,
y que sin ellos me acosa;
falta el clavel y la rosa
luciendo sobre la mesa.
Es un silencio que besa
y produce escalofríos
en estos versos tan míos
como míos, sus lamentos,
son esos tristes momentos
tan amargos como fríos.
.
Que corta se ve la vida
cuando el aliento fallece,
cuando el recuerdo parece
una amarga bienvenida.
Con una profunda herida
que duele más de la cuenta,
(por la sal y la pimienta
que la pena en mi ha dejado)
vivo con todo un pasado
que morir conmigo intenta .
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

Soneto: Reflejos




Reflejos (Soneto)
.
He visto en vida, como pasa el tiempo
a lomos de las ansias y las prisas,
he visto el sol colgar de las cornisas
cual si fuera un somero pasatiempo.
.
He visto a la ilusión marcar el tempo
de lagrimas, placeres y sonrisas,
en alas de los vientos y la brisas
que a veces me llegaron a destiempo.
.
He visto todo aquello que mis ojos
pudieron devorar con la mirada,
llenos están de gracias y de enojos.
.
He visto ver pasar mi voz callada,
repleta de recuerdos a manojos
y restos de una vida apasionada.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.

Soneto : Mátame


Mátame (Soneto)
.
Déjame por piedad trepar al templo
donde se hallan las puertas de tu boca,
sabes bien el placer que me provoca,
mátame luego mientras te contemplo.
.
Pero hazlo sin medida ni clemencia,
no me importa si muero entre tus brazos;
que tus labios aprieten cuales lazos
y me besen con toda su violencia.
.
O quizá poco a poco y suavemente,
con un dulce veneno tentativo
que me haga perecer muy lentamente.
.
¡Mátame! Si prefieres te lo escribo
con vaho de susurros simplemente.
Mátame con tu amor, si sigo vivo.

Soneto: Azul marino


Azul marino (Soneto alegoría)
.
Me embriagué del color azul marino
con susurros de sal y blanco aspecto
las olas me mostraron el proyecto
de vida hasta alcanzar mi propio sino
.
El tiempo pasa como un torbellino
y deja atrás el páramo imperfecto
de una meta soñada en su defecto
por logros de algún todo peregrino.
.
Bajo un cielo imponente que avasalla
y con el mar de eterno acompañante
terminé siendo arena en densa playa;
.
mas fui frío y calor, de noble talla
en el ir y venir apasionante
del iter de un ayer que mira y calla.
.
Fotografía y poema: Ramón Bonachí.
Mi recorrido por la vida está ligado a la imagen.